¿Qué quieres ser cuando seas grande? Muchos niños responden con una contestación definitiva— famoso, bombero, o veterinario, siendo algunos de los más populares—pero las posibilidades parecen ser extensas y sin fin. Con los años, se nos hace difícil tomar una decisión. Los padres necesitan prestar atención cuidadosa a los objetivos tempranos del niño, y a la vez entender que ésos pueden cambiar en un cerrar de ojos.

 

Durante el progreso de un niño en la escuela, sus aptitudes saldrán a la luz. ¿Se destaca la pequeña Juanita en matemáticas y ciencias, o música, o arte? Éstos serán los indicadores de la orientación o preferencia que su niño puede desarrollar en cuanto a una carrera futura.

 

Los padres también puede sentirse obligados a motivar a su niño a seleccionar un campo que promete un buen salario pero ellos también deben respetar la selección de su niño. A pesar de sus buenas intenciones, los padres necesitan entender que la selección es en todo caso la que hace el estudiante porque su éxito dependerá de la pasión hacia y satisfacción con su profesión seleccionada.

 

En el extremo opuesto, algunos padres no pueden apreciar el valor y beneficios que otorga una educación universitaria. “Uno de los errores más comunes de los padres los cuales pueden ser los primeros en mandar a sus niños a la universidad es que suponen que una educación universitaria no es necesaria para tener un empleo que paga bien”, propone Jeanette Morales de HACU. Aún los empleos de oficios manuales técnicos como lo son los electricistas, plomeros o proveedores de salud domésticos requerirán algunas horas universitarias para obtener una licencia, credencial o certificado”.

 

Hacer la Selección

 

Ciertas escuelas van a tener la reputación de excelencia en ciertas áreas de estudio. Aunque ésta es una consideración importante, no debe ser el factor primordial. Otros aspectos, como el lugar y el tamaño de la escuela, se deben considerar. No todas las universidades son iguales, y todas tienen sus fortalezas y debilidades. Además, puede ser que la mejor universidad no la mejor para usted.

 

El lugar puede ser lo más difícil para los padres latinos ya que los obliga a enfrentarse a la posibilidad nada de atractiva de que su niño va a irse de la casa por primera vez. La decisión de mudarse, sin embargo, se debe fundamentar en el programa de títulos académicos de la universidad y su capacidad de servicio al área de estudio del estudiante, y no debido a la percepción de que las escuelas fuera del estado o conocidas en inglés como Ivy League pueden ser más prestigiosas.

 

Irse del hogar también puede ser traumático para el estudiante, en última instancia afecta su éxito, por eso, es importante el entendimiento de los padres en cuanto al temperamento y nivel de confianza de su niño. El tamaño de la escuela también juega un papel en todo esto. Las escuelas más pequeñas, más privadas pueden ser más idóneas para ciertos estudiantes. Los colegios y universidades estatales pueden hacer que el estudiante se pierda entre las multitudes. A la misma vez, estas escuela van a tener más programas de apoyo pero estará de parte del estudiante conseguirlos.

 

Los estudiantes originarios de pueblos con poblaciones latinas grandes puede sentir choque cultural cuando asisten a una escuela lejos del hogar. Esto puede conllevar un rendimiento académico deficiente, y por último, tener que regresar a la casa. Por esta razón, HACU (por sus siglas en inglés) ha identificado escuelas con una población estudiantil compuestas de por lo menos un 25 por ciento de estudiantes latinos y las identifica como Hispanic Serving Institutions (HSI, siglas en inglés). Estas escuelas también reciben dólares federales para los programas de apoyo del campus los cuales están orientados a mantener los estudiantes latinos en la escuela y, por último, a que se gradúen. Los miembros asociados y socios de HACU, los cuales quiere llegar a ser HIS, también se desempeñan para conseguirles dinero a los estudiantes latinos y a que sean admitidos. Para ver una lista de estas universidades, vaya a www.hacu.org.

 

Vaya a la Visita Universitaria

 

Ya para cuando su niño haya preparado una lista pequeña de escuelas, es el momento para hacer las maletas para la visita universitaria.

 

“Siempre esté involucrado en la búsqueda de universidades de su niño y esto incluye hacer visitas a los campuses universitarios”, aconseja Morales. “Es importante que los padres vean a donde podría asistir su niño y para que puedan tantear el ambiente del campus. Los padres también proporcionan una perspectiva necesaria para los estudiantes. Ellos pueden hacer preguntas que a lo mejor los estudiantes no hayan considerado, como, ¿a dónde lavar la ropa, o si la cafetería está abierta los fines de semana? Siempre es bueno tener la perspectiva de los padres”.

 

Muchas universidades alientan a los posibles solicitantes a que se queden una noche en un dormitorio con otros estudiantes y hasta que asistan a un día de clases. Ésta es una experiencia de valor incalculable y es la mejor manera “para tantear el ambiente” de una universidad. Al conocer estudiantes usted tendrá una idea de quiénes serán sus compañeros de cuarto y de clases. Al visitar las clases usted conocerá a los profesores y tendrá una idea de las demandas académicas impuestas a los estudiantes. Estas visitas se pueden concertar a través de las oficinas universitarias de admisiones. Visite CollegeforLatinos.com para ver los blogs de estudiantes latinos universitarios los cuales con gusto compartirán sus experiencias.

 

Por último, no postergue el costo de la matrícula. Ésa nunca debe ser una razón para no solicitar. Muchas escuelas, desde las privadas hasta las públicas, ofrecen programas de asistencia financiera e incluso las escuelas más caras tienen fondos para asistir con los gastos, según se verá en el siguiente capítulo.